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Tiempo Familiar - Semana 5
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El Hijo De Dios

 

Estudio
Llamar a Jesús “Buen Maestro” o “Un Gran Profeta” no es suficiente. La Biblia declara con claridad y poder que Jesús es el Hijo de Dios, el único, eterno, enviado para salvar a la humanidad. Esto no es solo una frase cualquiera, es la verdad que dividió y divide la historia, que confronta el corazón y define nuestro destino eterno.

Ser el Hijo de Dios significa que Jesús comparte la naturaleza del Padre, posee su autoridad, su gloria y su poder. No fue creado, no fue un simple líder espiritual: Él es Dios hecho hombre. Cada milagro, cada palabra, cada acto de Jesús confirma esa identidad. Creer en esto no es opcional; es el centro del cristianismo.

1 Juan 4:15: “Todos los que declaran que Jesús es el Hijo de Dios, Dios vive en ellos y ellos en Dios.”

Reconocer que Jesús es el Hijo de Dios nos confronta: si Él es quien dice ser, entonces no podemos seguir viviendo indiferentes. No se puede tratar a Cristo como un accesorio espiritual. Si Él es el Hijo de Dios, merece nuestro todo: nuestra obediencia, nuestra confianza, nuestro arrepentimiento y nuestro corazón completo.

La pregunta ya no es solo “¿creo que Jesús existe?”, sino: ¿creo que Jesús, el Hijo de Dios, tiene derecho sobre mi vida? La respuesta a esa pregunta revela el estado real de nuestro corazón.

¿Qué sucede cuando ignoro que Jesús es el Hijo de Dios?
  • Reduzco el evangelio a una idea moral.
  • Pierdo el poder transformador de su autoridad.
  • Vivo bajo mis términos, no bajo su señorío.
  • Me acerco a Dios solo en necesidad, no en rendición.
  • Conozco su nombre, pero no lo reconozco como Rey.
Aplicación
Si Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios, entonces nuestra vida no puede seguir igual. Su identidad exige respuesta: fe, arrepentimiento y obediencia. Conocerlo no es suficiente, debemos rendirnos a Él. El Hijo de Dios vino a salvarnos, sí, pero también a gobernar nuestros corazones.

Como familia, debemos preguntarnos honestamente: ¿estamos construyendo nuestro hogar sobre opiniones, emociones y redes sociales… o sobre la autoridad del Hijo de Dios? Él no quiere un lugar pequeño en nuestra agenda; quiere el trono de nuestro corazón.

Romanos 10:9: “Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.”

Aceptar a Jesús como el Hijo de Dios significa dejar de vivir como el centro del universo. Significa reconocer que no somos dueños de nuestra vida, que necesitamos perdón, dirección y transformación que solo Él puede dar.

Hoy el Hijo de Dios no solo quiere ser conocido por ti; quiere ser tu Señor. Quiere entrar a tu historia, sanar lo roto, perdonar lo profundo y cambiar lo que nadie más pudo cambiar. Pero requiere rendición sincera, no religión superficial.

¿Cómo aplicar esta verdad en familia?
  • Reconozcan en oración que Jesús es el Hijo de Dios y el Señor de su hogar.
  • Tomen decisiones familiares basadas en su Palabra, no solo en opiniones.
  • Hablen de Cristo con sus hijos como alguien vivo y real, no solo como historia.
  • Pidan perdón por las áreas donde lo han desplazado del centro.
  • Decidan juntos obedecerle, aunque cueste y aunque el mundo piense diferente.

Conclusión
Jesús no es solo una figura bíblica, Él es el Hijo de Dios. Su identidad lo cambia todo, cambia nuestra culpa en perdón, nuestra soledad en compañía, nuestra muerte espiritual en vida eterna. No basta con saberlo; hay que creerlo y rendirse a Él.

Hebreos 1:2-3: “Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo. El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Después de habernos limpiado de nuestros pecados, se sentó en el lugar de honor, a la derecha del majestuoso Dios en el cielo.”

El Hijo de Dios te llama hoy. No a una “religión”, sino a una relación real. A una vida nueva, perdonada, guiada por Él. La decisión no es teórica, es personal: ¿qué harás tú con Jesús, el Hijo de Dios?

Escrito por: Matías Velásquez

Lectura Bíblica
Mateo 3:17 (NTV)

“Y una voz dijo desde el cielo: ‘Este es mi Hijo muy amado, quien me dagran gozo”.

Para Discutir

  • ¿Qué significa realmente que Jesús es el Hijo de Dios?¿Creemos esto solo en la mente o también en el corazón y la vida diaria?
  • ¿Cómo cambia nuestras decisiones familiares el reconocer la autoridad de Cristo?
  • Si Jesús es el Hijo de Dios… ¿Estoy viviendo sometido a Él o a mí mismo?
Orar Por
  • Reconocer a Jesús como el Hijo de Dios y Señor de nuestra vida.
  • Que toda la familia viva bajo su autoridad y amor.
  • Valentía para rendir áreas que aún controlamos.
  • Que Cristo transforme nuestro hogar desde el corazón hacia afuera.
 
 
 

Lectura BíblicaRomanos 1: 3-4 NTV

“La Buena Noticia trata de su Hijo. En su vida terrenal, él fue descendiente del rey David, y quedó demostrado que era el Hijo de Dios cuando fue resucitado de los muertos mediante el poder del Espíritu Santo. Él es Jesucristo nuestro Señor”.

¡Hermosa escritura! Qué privilegio podemos tener de venir juntos a meditar en Su Palabra y ser partícipes de Su Presencia. Damos gracias a Dios por esa gran bendición. Ahora vamos a las preguntas, y te recuerdo que todos vamos a participar, así que listos:

Discutir

  • ¿Quiénes eran el pueblo de Israel?
  • ¿Qué trato tenía Dios, el Creador de todo lo que existe con Israel?
  • ¿Qué significaba para los judíos o el pueblo de Israel, que Jesús era el Mesías que tanto esperaban?
  • ¿Qué valor tiene esta declaración: “Jesús, el Hijo de Dios” para nosotros el día de hoy?

Estudio
El pueblo de Israel era el pueblo escogido por Dios, el pueblo con promesa ya que ellos eran descendientes de Abraham, aquel a quien Dios le habló en Génesis 12: 1-3: “El Señor le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio. Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti»”.

Wow, ¿te das cuenta de esa gran promesa? Y falta aún más, porque Dios hizo un trato con ellos. Vamos al Éxodo 6:7 que dice: “Te tomaré como pueblo mío y seré tu Dios. Entonces sabrás que yo soy el Señor tu Dios, quien te ha librado de la opresión de Egipto”.

Esto vale más que todo lo que el mundo pueda ofrecer. El ser un pueblo apartado, exclusivo, llamado a bendecir a otros pueblos esto es Israel; pero el pecado y la desobediencia desvía siempre el rumbo del que NO escucha el consejo de Dios. De esta manera cae el pueblo en castigo, atravesando por muchas guerras e invasiones hasta ser esclavos de otros reinos. Pero Dios no se olvidó de ellos, dándoles la promesa de un Libertador, un Mesías. En Isaías 9:1 nos dice: “Sin embargo, ese tiempo de oscuridad y de desesperación no durará para siempre”.

Lastimosamente el pueblo de Israel no le reconoció. No era el Mesías que ellos se imaginaron, así que le rechazaron. Le despreciaban y el solo escucharle decir que Él era el Hijo de Dios les ofendía. Así nos lo dice en Juan 1: 10-11: “Vino al mismo mundo que él había creado, pero el mundo no lo reconoció. Vino a los de su propio pueblo, y hasta ellos lo rechazaron”.

Pero para nosotros hoy en día, debe retumbar en nuestro corazón lo que continúa en el siguiente verso 12: “pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios”.

¡Esto merece un ALELUYA! Porque gracias al SACRIFICIO hecho por JESÚS en la CRUZ, y su RESURRECCIÓN de entre los muertos, tú y yo podemos acceder a esa promesa; siendo limpios de nuestros pecados, perdonados y libres para VIDA ETERNA con JESÚS.

Escrito por: Carmen Gracia                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

 
 
 
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