Yo Soy La Puerta
Estudio La declaración «Yo soy la puerta», que se encuentra en Juan 10: 7-8: “entonces les dio la explicación: ”Les digo la verdad, yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes que yo eran ladrones y bandidos, pero las verdaderas ovejas no los escucharon.“, es la tercera de las siete declaraciones de «Yo soy» de Jesús registradas únicamente en el Evangelio de Juan. Estas proclamaciones de «Yo soy» señalan Su identidad y propósito únicos y divinos. No sólo es Jesús nuestro Pastor que nos guía, sino que es la Única Puerta por la cual podemos entrar y ser salvos.
Jesús es el ÚNICO medio que tenemos para recibir vida eterna tal y como lo vemos en Juan 3:16: “Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
¡Simple y sencillamente, fuera de Jesús, no hay otro camino!
Hoy en especial quiero que estudiemos juntos la relación entre las ovejas y los pastores y las semejanzas que hay con nosotros como ovejas de Cristo.
¿Qué hábitos me ayudan a permanecer cerca del Pastor?
- Leer la Biblia e instruirnos a diario en la Palabra.
- Visitar una Iglesia.
- Ser parte de los Grupos Cafe o Discipulado.
- Creciendo espiritualmente a diario mientras vas teniendo una relación directa con Dios en oración, leyendo Su Palabra y en alabanza.
Aplicación
Para entender claramente el significado de esta declaración de Jesús, es importante conocer un poco sobre la relación entre las ovejas y los pastores. De todos los animales domésticos, las ovejas son las más indefensas. Pasan todo el día pastando, de un lugar a otro, sin levantar la vista. Como resultado, a menudo se pierden. Sin embargo, las ovejas carecen del “instinto de orientación” que poseen otros animales. Son completamente incapaces de encontrar el camino de regreso al redil, aun cuando estén justo frente a ellas. Por naturaleza, las ovejas son seguidoras. Si la oveja líder cae por un precipicio, las demás la seguirán.
Además, las ovejas son muy propensas a lesionarse y están totalmente indefensas contra los depredadores. Si un lobo entra en el rebaño, no se defienden. No intentan huir ni dispersarse. En lugar de eso, se agrupan y son fácilmente asesinadas. Si caen en aguas en movimiento, se ahogan. Sin embargo, las ovejas temen el agua en movimiento y no beberán de ningún arroyo o lago a menos que el agua esté completamente quieta. Por eso David, en el Salmo 23: 2-3 nos dice: “En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. Él renueva mis fuerzas.”
Las ovejas dependen completamente del pastor que las cuida con dedicación y compasión. Los pastores eran los proveedores, guías, protectores y compañeros constantes de las ovejas. El vínculo entre pastor y ovejas era tan estrecho que, incluso hoy, los pastores en el Medio Oriente pueden separar rebaños que se han mezclado en un pozo o durante la noche simplemente llamando a sus ovejas, las cuales conocen y siguen la voz de su pastor. Los pastores eran inseparables de sus rebaños. El pastor llevaba a las ovejas a zonas seguras de pastoreo y las hacía recostar durante varias horas en un lugar sombrío. Luego, al caer la noche, el pastor llevaba a las ovejas a la protección del redil.
En este contexto, Jesús nos dice que Él no solo es el Pastor de las ovejas, sino también la Puerta de las ovejas. Cuando Jesús dice: «Yo soy la puerta», está reiterando que la salvación solo es posible por medio de Él. Jesús deja claro que cualquier líder religioso que ofrezca salvación fuera de las enseñanzas de Cristo es un «ladrón» y un «salteador». Así como una puerta nos permite entrar a un lugar, Jesús nos permite disfrutar de la salvación, el perdón y la vida eterna. ¡No hay otro camino fuera de Él!
¿Cómo explicar “Yo soy la puerta” a alguien que no conoce de Dios?
- Jesús dice que Él es la puerta implica acceso, seguridad y provisión. Quien entra por Cristo recibe salvación, libertad y cuidado constante del Pastor y rechazar esa puerta es permanecer fuera de la protección divina.
Conclusión Como seguidores de Cristo, Jesús es nuestro Pastor y la Puerta del redil. Él es quien provee todas nuestras necesidades. Cuando sabemos esto y entendemos que el mundo está lleno de depredadores cuyo único propósito es destruirnos tal y como vemos en 1 Pedro 5:8 donde dice: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar.”. Podemos mantenernos firmes en fe sabiendo que estamos siempre bajo Su protección. Jesús no vino a mostrarnos el camino. ¡Él vino a ser el camino!
Hoy Dios nos invita a dejar de buscar otras cosas y decidamos ir a Cristo. Entrar por la Puerta es confiar, obedecer y permanecer en Él. Es tiempo de decidir: o seguimos buscando otras salidas, perdidos, o entramos por la Única Puerta que nunca se cierra: JESUCRISTO.
Escrito por: Gleysh Reyes
|