Slideshow image
Tiempo Familiar - Semana 16
View this email in your browser

Una Vida De Adoración Total

 

Estudio
Fuimos creados por Dios para que nuestra vida dé testimonio de su grandeza y bondad. Todo lo que hagamos debe ser para “la alabanza de su gloria”; es la razón misma de nuestra existencia. El plan de salvación de Dios para la humanidad no es solamente que podamos ir al cielo; es un objetivo presente, continuo y eterno, en el cual todo nuestro ser se convierte en un ejemplo viviente del carácter de Cristo. Efesios 1:6 dice: “De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado”. Al comprender esta inmensa gracia de Dios para nosotros en Cristo, la única respuesta posible es entregarnos en adoración sin reservas, como una ofrenda viva; tal como lo dice Romanos 12:1: “Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo”.

La manifestación sólida y contundente de los atributos de Dios está en la persona de Jesús. Todo el peso de su bondad, la fuerza de su justicia y el mar de su amor que nos cubre se derrama sobre nosotros al permanecer en Él. Así reflejamos la esencia de Jesús, para que su gloria brille en lo que hacemos, mostrando al Padre a través de nuestra adoración constante. Esta identidad de reflejarlo se confirma en 2 Corintios 5:20, donde la Nueva Traducción Viviente nos dice: “Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de] nosotros”.

No se trata de reducir la alabanza o la adoración a un evento: cantar unas canciones, recitar unos poemas o cumplir ritos los domingos. La verdadera adoración significa que otros reconozcan la excelencia divina. No somos meros cantantes en un coro de la creación, sino que nos convertimos en trofeos vivientes de la gracia de Dios.

Aplicación
Tu manera de vivir, de actuar frente a una injusticia, de amar a tu familia y de trabajar, obliga a quienes te observan a conocer a Aquel que te salvó. Una vida de adoración total no es un evento que ocurre una vez a la semana; es una condición de la existencia que no puede ser interrumpida. Cada respirar, cada decisión personal y cada acto de integridad, es un testimonio público de la gloria de Dios, transformando lo terrenal en algo sagrado. Abarca cada instante de tu vida. Para que podamos cumplir el propósito eterno que el Padre depositó en nosotros, necesitamos al Espíritu Santo. Efesios 1:14 dice: “El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza”.

Su presencia es la garantía absoluta de que el plan de Dios se completará y nos permite experimentar la eternidad en el presente. La adoración desde este punto de vista se redefine no como un canto, sino como una vida entera provocando asombro hacia todo lo que Cristo es. Dios nos salva y nos guía no como un proyecto privado o para que nos escondamos del mundo, sino para que el universo entero sea testigo ocular de su poder. Como dice Mateo 5:14: “Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse”.
 
¿Cómo puedo vivir una vida en total adoración?
  • Respondiendo a la gracia de Dios (Efesios 1:6): Entrégate por completo. Que tu vida sea un reflejo de su gloriosa gracia.
  • Actuando con integridad: Que cada día sea un testimonio; con tu familia, amigos y trabajo; todo hazlo con excelencia y pregúntate: ¿Se nota en mi día a día que Dios es bueno?
  • Transformando tu rutina: Ve más allá de los ritos y convierte cada instante en algo sagrado.
  • Confiando en el poder de Dios: Recuerda que eres un monumento de su gracia y que el Espíritu Santo es tu garantía. ¿Se cumplen los propósitos de Dios en ti?
Conclusión
No hacen falta grandes discursos ni eventos gigantes para defender a Dios cuando tienes un testimonio vivo. Esa es la clave: cuando la transformación es tan profunda que abarca cada aspecto de nuestra existencia, Se nota en cómo amamos a nuestros enemigos, y en cómo enfrentamos el sufrimiento. Todo se reduce a estas palabras: Cristo en nosotros.

Oración
Señor, transfórmame. Quiero que mi vida sea un testimonio viviente de tu incomparable amor y tu gracia. Que mi manera de vivir sea un reflejo de Jesús, que pueda amar como tú amas. Permíteme ver a los demás como tú los ves; quiero atraer a otros hacia tu verdad. Permite que mi existencia por completo sea una ofrenda de adoración constante, para que toda la gloria sea para ti, hoy y siempre. Amén.
 
Escrito por: Jonathan Rodríguez García

Lectura Bíblica
Romanos 12:1 NTV

“Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo”.


Para Discutir

  • ¿Se nota en lo que hago todos los días que Dios es bueno, compasivo y me ama?
  • ¿Estoy dispuesto a hacer todo lo que hago día a día como un regalo para Dios, buscando que le agrade?
  • ¿Estoy dispuesto a que mi vida sea como un ejemplo que cuenta cómo el amor de Dios nos cambia por completo?
Orar Por
  • Para reflejar el carácter de Cristo en mi vida.
  • Para amar a los demás como Jesús los ama.
  • Para que el Espíritu Santo guíe mis decisiones y dé testimonio público de su grandeza.
 
 

Lectura Bíblica
Marcos 12:30 NTV

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con
toda tu mente y con todas tus fuerzas”.


Wow! Cuán hermosa es la Palabra de Dios, y cuánto podemos disfrutar de Sus Promesas. Vamos ahora a las preguntas, recuerda todos vamos a participar, así que listos."

Discutir

  • ¿Qué es adoración?
  • ¿Por qué debemos adorar a Dios?
  • ¿Cuándo debo adorar a Dios?

Estudio
La adoración no se limita a cantar salmos, orar, leer la Biblia, asistir a la Iglesia;
es una actitud profunda de reverencia, amor y reconocimiento de la grandeza de Dios expresada a través de la obediencia, el servicio y devoción diaria. Implica rendición de nuestro corazón y nuestra vida a Dios.

Entendiendo esto, si hablamos de tener una vida de adoración total, significa simplemente vivir en Dios y para Dios. Que no es otra cosa que desde que nos levantamos, dar un gracias Cristo por un nuevo día; tomar un tiempo y orar para dar gracias por la familia y presentarle a Dios tu día; cuando nos estamos alistando para ir a la escuela decir: gracias Cristo por todo lo que me has dado; en la escuela, nunca olvidar dar gracias y orar por la comida, por nuestros maestros y compañeros de clase; al regresar a casa, dar gracias por tener donde descansar; antes de acostarnos, dar un gracias Dios por el día y pedir el descanso para nuestra mente y cuerpo.

En conclusión, como hijos de Dios que somos, debemos comportarnos como tal, reflejando el amor y la misericordia de Jesús a otros, y con otros.
Todo lo que hablemos, pensemos y hagamos debe honrar a Jesús. Esto lo hacemos porque Jesús es merecedor de toda Honra y Gloria.

1 Corintios 10:31: “Así que, sea que coman o beban o cualquier otra cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios”.

Hebreos 12:14: “Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida santa, porque los que no son santos no verán al Señor”.

Adoramos con cada suspiro, así que debemos hacerlo todo el tiempo.
 
Escrito por: Carmen Gracia                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

 
 
 
 
Nuestro email de Contacto es:
info@iglesicafe.com

Quiere cambiar su opción para recibir los correos electrónicos?
Usted puede update your preferencesunsubscribe from this list