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Tiempo Familiar - Semana 10
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El Amor Más Grande

 

Estudio
El Salmo 103 es un canto de gratitud donde David recuerda intencionalmente quién es Dios y todo lo que Él hace por su pueblo. En el versículo 3, David une dos verdades poderosas: el perdón de los pecados y la sanidad de las enfermedades. Esto nos muestra que Dios no solo se interesa por nuestra condición espiritual, sino también por nuestra condición física y emocional.

Dios se revela en la Biblia como Jehová-Rafa, “el Señor que sana” (Éxodo 15:26). A lo largo de las Escrituras vemos a Dios sanando cuerpos enfermos, restaurando fuerzas y devolviendo vida. En el ministerio de Jesús, esta verdad se hace aún más evidente: Él sanó ciegos, cojos, leprosos y enfermos de todo tipo, mostrando que el poder sanador de Dios sigue activo y presente.

Pero la sanidad de Dios no se limita al cuerpo. Muchas de las heridas más profundas no se ven: traiciones, rechazos, abandonos, pérdidas, palabras que marcaron el corazón y relaciones rotas. La Biblia declara en el Salmo 147:3 que Dios “sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas”

Cuando el salmo dice que Dios “sana todas mis enfermedades”, no solo habla de dolencias físicas, sino de todo aquello que produce dolor, carga y quebranto en el alma. El mismo Dios que toca un cuerpo enfermo es el Dios que puede restaurar un corazón herido, traer paz después de una separación, y esperanza después de una traición.

Tres aspectos esenciales por el cual podemos obtener resultados de las promesas de Dios:

  • Tiene que haber un oído atento. “Inclina tu oído a sus promesas”.
  • Tiene que haber una mirada fija. “Que no se aparten de tus ojos”.
  • Tiene que haber un corazón que atesore la Palabra. “Guárdalas en medio de tu corazón”.
Aplicación
Muchos creen que pueden llevar a Dios sus enfermedades físicas, pero no sus heridas emocionales. Guardan silencio sobre el dolor del corazón, pensando que el tiempo lo sanará todo. Sin embargo, la Palabra nos recuerda que Dios quiere sanar integralmente: cuerpo, alma y espíritu.

Tal vez hoy necesitas sanidad física y estás creyendo por un milagro en tu cuerpo. Tal vez cargas con heridas internas: una traición, una ruptura, una decepción profunda o un duelo no resuelto. Dios no hace distinción entre un dolor visible y uno invisible; ambos son importantes para Él.

La sanidad comienza cuando reconocemos nuestra necesidad y llevamos todo delante de Dios, sin reservas. Él no sólo perdona, sino que restaura; no solo limpia, sino que renueva.

En muchas familias hay heridas que no se hablan, silencios largos, palabras no dichas y dolores acumulados. Dios desea ser el Sanador también dentro del hogar.

Como familia, podemos aprender a orar juntos por la sanidad física y emocional. Podemos crear espacios seguros donde se escuche, se perdone y se ame con gracia. Así como Dios sana con paciencia, también estamos llamados a caminar juntos en procesos de restauración.
 
Conclusión
Para acceder al poder sanador de Jesús, primero debemos reconocer nuestra necesidad de sanación. Muchas veces, el orgullo, el miedo o la duda pueden impedirnos buscar la sanación del Señor. Aún así, cuando admitimos nuestras debilidades y reconocemos que Jesús es el único que puede sanarnos, podemos experimentar Su poder.

En segundo lugar, debemos creer que Dios puede sanar, rompiendo cualquier creencia limitante que podamos tener sobre Su poder y soberanía. Y en tercer lugar, debemos buscar la voluntad y la guía del Señor en nuestro camino de sanación, pidiéndole que nos revele los pasos que debemos dar hacia la plenitud.

Oración
"Señor, hoy reconocemos que Tú eres nuestro Sanador. Gracias porque no solo perdonas nuestros pecados, sino que también sanas nuestras enfermedades y nuestras heridas más profundas. Traemos delante de Ti nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra familia. Sana lo que está enfermo, restaura lo que está quebrado y trae paz donde ha habido dolor. Ayúdanos a confiar en Tu poder y en Tu tiempo, sabiendo que Tu amor nos sostiene en cada proceso. Amén."
 
Escrito por: Raphel Sánchez

Lectura Bíblica1Salmos 103:3 (NTV)

"Él perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades."

Para Discutir

  • ¿Hay heridas en nuestro hogar que necesitan ser llevadas a Dios?
  • ¿Qué área de mi vida necesita hoy la sanidad de Dios?
  • ¿He permitido que Dios toque mis heridas emocionales o las he escondido?
Orar Por
  • Restauración integral- salud física, mental y emocional, trayendo paz interior y
    fortaleciendo la fe.
  • Vida abundante- superación de desafíos y fortalecimiento espiritual para afrontar
    la vida.
  • Esperanza eterna- restauración final donde no habrá más enfermedad ni dolor.
  • Adoración y servicio- la sanidad capacita a las personas para servir a Dios y a los
    demás.
 
 

Lectura Bíblica
Bíblica: 1 Pedro 2:24 NTV

“Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, ustedes son sanados”.

¡Wow! ¡Qué hermosa es la Palabra de Dios! Damos gracias a Jesús por el gran privilegio de la vida y una oportunidad más de poder estudiar Su Palabra y meditar en ella. Preparémonos ahora para las preguntas, pero recuerda que todos necesitamos participar. ¿Estás listo(a)?

Discutir

  • ¿Alguna vez has estado enfermo?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te enfermaste, recuerdas de qué?
  • ¿Qué es una enfermedad?
  • ¿Por qué crees que nos enfermamos?

Estudio
Todos sin excepción hemos estado enfermos; algunas veces de enfermedades leves o sencillas que se nos quita en poco tiempo, otras veces de enfermedades que nos han durado un poco más de tiempo para sanar; y otras enfermedades, donde su tratamiento se prolonga y a lo mejor estemos hoy en día batallando con ellas aún.

Una enfermedad es una alteración o desviación del funcionamiento normal del cuerpo o la mente, manifestada por signos o síntomas específicos. Esto sucede porque nuestro cuerpo se desgasta, se debilita o simplemente heredamos ciertas alteraciones o deficiencias familiares en el cuerpo. De cualquier forma, solo hay una explicación de porqué la humanidad, tú y yo, nos enfermamos. Esta es el pecado!

En el principio, Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios. Estando ellos disfrutando del Jardín del Edén, comieron del árbol del bien y del mal que Dios les había mandado que no comiencen. Siendo entonces desterrados y apartados de la Gloria de Dios, la humanidad pierde todo lo santo y todo lo puro encontrado en la eternidad de Dios y adquiere toda la corrupción; lo imperfecto, lo impuro y la mortalidad. Este cuerpo está destinado a morir.
Pero vino Jesús a cambiar el destino de la humanidad. Él se entregó a sí mismo para pagar con su sangre preciosa por nuestros pecados, y así darnos una Vida Eterna con Él.

Jesús no sólo es las Buenas Nuevas de Salvación, sino que también en Él está la esperanza de la sanidad. Jesús donde iba, donde llegaba siempre sanaba; traían hasta Él a muchos enfermos, y Él los sanaba. El milagro de la sanidad aún está disponible para ti y para mí hoy, solamente ora con fe a Cristo y cree que Él lo hará. Así que la próxima vez que estés enfermo o veas a alguien enfermo, ora y clama a Dios, porque Él es nuestro SANADOR. Amén!

Escrito por: Carmen Gracia                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 
 
 
 
 
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