¿Se han fijado que la Biblia está llena de nombres famosos? Todos conocemos a los 'gigantes' como Moisés o Pablo. Pero a veces, las lecciones más profundas vienen de personas que aparecen casi en silencio, como Cornelio.  Él tenía éxito, tenía disciplina y tenía el respeto de todos, pero Dios sabía que a su casa le faltaba la pieza principal: el Evangelio. 

Raphel Sanchez, Ministro de Adoración