Slideshow image

 

Tiempo Familiar - Semana 13
View this email in your browser

Una Vida De Arrepentimiento Debe Producir Frutos

 

Estudio
Mateo 3:8 nos dice: “Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios.”

El arrepentimiento bíblico no es solo sentir remordimiento o reconocer que fallamos. En la Biblia, el arrepentimiento implica un cambio de mente y de dirección, una transformación que se hace evidente en la conducta. Juan el Bautista, en este pasaje, confronta a las multitudes diciendo que el arrepentimiento verdadero debe producir fruto, es decir, resultados tangibles que demuestren que el corazón ha cambiado.

A lo largo de las Escrituras, vemos que toda persona que se acerca sinceramente a Dios experimenta un antes y un después:


Zaqueo devolvió lo que robó. Pedro dejó de negar a Jesús y se convirtió en un valiente predicador. Pablo pasó de perseguidor a apóstol.

Estos cambios no fueron solo emocionales, sino visibles. El fruto del arrepentimiento incluye obediencia, humildad, restauración, perdón y una vida que busca honrar a Dios.

El arrepentimiento es uno de los primeros principios del Evangelio y es muy esencial e importante para nuestra felicidad en esta vida y por toda la eternidad.
El arrepentimiento es mucho más que limitarse a reconocer que se ha obrado mal; es un cambio en la manera de pensar y en el corazón que brinda una nueva perspectiva de Dios, de uno mismo y del mundo; implica apartarse del pecado y volverse a Dios en busca del perdón. Lo motiva el amor a Dios y el deseo sincero de obedecer Sus mandamientos.

Mateo 4:17 nos dice: “A partir de entonces, Jesús comenzó a predicar: “Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca”.

¿Cómo puedo disfrutar de lo que es el verdadero arrepentimiento?

La palabra bíblica implica cambiar de mente y dirección. No es solo sentir culpa, sino decidir apartarte del pecado y volver a Dios.

En Hechos de los Apóstoles 3:19 dice: “Ahora pues, arrepiéntanse de sus. pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.”

El arrepentimiento incluye:

  • Reconocer el pecado sin justificarlo.
  • Confesarlo a Dios.
  • Tomar la decisión de cambiar.
  • Confiar en que Cristo te perdona.
2 Corintios 5:17 dice: “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. ¡La vida antigua ha pasado; una nueva vida ha comenzado!”
 
Aplicación
El arrepentimiento debe verse en cómo tratamos a los demás, cómo hablamos, cómo decidimos, cómo reaccionamos y cómo obedecemos a Dios. Si decimos que hemos cambiado, pero seguimos actuando igual, algo está desconectado en nuestro interior.
 
Quiero que miremos la diferencia entre remordimiento y arrepentimiento:

Un ejemplo poderoso está en la vida de dos discípulos de Jesús: Pedro negó a Cristo, lloró amargamente, pero volvió a Él y fue transformado. Judas Iscariote sintió culpa, pero no volvió a Cristo. El remordimiento se centra en la culpa y la vergüenza. El arrepentimiento verdadero se centra en volver a Dios. Si solo sientes culpa, te estancas. Si te arrepientes, avanzas hacia la restauración. Los frutos del arrepentimiento son la evidencia más clara que un hijo de Dios puede tener para confirmar su salvación en Cristo Jesús. El arrepentimiento produce el deseo de someternos a la voluntad de Dios, genera conciencia respecto a su carácter justo y santo, y genera convicción de la obediencia que exige Él de nuestra parte a través del ejemplo que quiere que imitemos de Su Hijo Jesús, teniendo claro que solamente lo podemos hacer con la convicción y el poder de Su Espíritu.
 
¿Cómo puedo aplicar el arrepentimiento en la vida diaria? Practica el auto examen espiritual.

Pregúntate:
  • ¿He pedido perdón, pero sigo caminando en las mismas viejas rutas?
  • ¿Mi arrepentimiento me ha llevado a restaurar lo que rompí?
  • ¿Las personas a mi alrededor pueden notar un antes y un después?
¡El fruto no es perfección, sino proceso! Pero ese proceso siempre produce evidencia de que Cristo está trabajando en nosotros.

Conclusión
Una vida de arrepentimiento verdadero no se queda en palabras, sino que se manifiesta en acciones. Dios desea corazones que cambien, que crezcan y que muestren Su carácter en lo cotidiano. El fruto es la evidencia de que Dios está obrando en ti. Y cuando Él transforma, lo hace para bien. Los frutos del arrepentimiento denotan el sometimiento de nuestra carne ante Cristo Jesús, denotan nuestra rendición ante Él y ante el fluir del Espíritu Santo en nosotros, para ser cada vez más perfeccionados y santificados. En pocas palabras, si Jesús te salvó, el Espíritu de Dios vive en ti y si el Espíritu de Dios vive en ti, tú ya no eres, no haces, ni vives la vida que llevabas antes de ser rescatado por Jesús.

Escrito por: Alfredo Arroyo

Lectura Bíblica
Hechos 3: 19-20 NTV

“Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados. Entonces, de la presencia del Señor vendrán tiempos de refrigerio y él les enviará nuevamente a Jesús, el Mesías designado para ustedes”.

Para Discutir

  • ¿Qué cambios visibles puede producir en mi vida un arrepentimiento verdadero en esta semana?
  • ¿Es necesario el arrepentimiento para la salvación?
  •  ¿Cómo saber si mi arrepentimiento es sincero?
Orar Por
  • Pedir a Dios un corazón sensible para reconocer áreas que necesitan cambio.
  • Tener valentía y humildad para restaurar relaciones o decisiones pasadas.
  • Que el Espíritu Santo produzca en ti frutos de obediencia, paciencia, amor y transformación.
  •  Que tu vida refleje claramente que has vuelto a Dios de todo corazón.
 

Lectura Bíblica
Mateo 3: 8-10 NTV

“Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios. No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas piedras. Ahora mismo el hacha del juicio de Dios está lista para cortar las raíces de los árboles. Así es, todo árbol que no produzca buenos frutos será cortado y arrojado al fuego”.

Discutir

  • ¿Sabes qué significa arrepentimiento?
  • ¿Cuál es tu fruta favorita y por qué?
  • ¿Puedes distinguir la planta, el árbol o la vid de tu fruta favorita de otros?

Estudio
¿Por qué tú y yo debemos producir fruto?

Arrepentimiento (Metanoia): es un cambio de mentalidad, una  ̈Metamorfosis ̈ en la forma de pensar, lo que resulta en un cambio de acciones. Es abandonar el pecado y volverse hacia Dios.

Las frutas son muy saludables y riquísimas; las fresas, las bananas, los mangos, etc. Y las hay de tanta variedad, y para todos los gustos. Así como la naturaleza expresa y define su fruto según el tipo de árbol, planta o vid, espiritualmente tú y yo damos frutos según lo que somos. Si nosotros nos hemos arrepentido de nuestros pecados, si hemos recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador, y Él mora en nuestro corazón, entonces produciremos buenos frutos.

El arrepentimiento nos hace cambiar de dirección y reconocer que necesitamos a Dios, esto traerá un hambre por Dios y Su Palabra dando como resultado un cambio en nuestras acciones, y dando frutos dignos de un hijo de Dios. Vamos a leer Colosenses 3: 12-17: “Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos. Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido.Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él”.

Escrito por: Carmen Gracia                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

 
 
 
Nuestro email de Contacto es:
info@iglesicafe.com

Quiere cambiar su opción para recibir los correos electrónicos?
Usted puede update your preferencesunsubscribe from this list